Brasil replanteó los objetivos de la Estrategia de Transformación Digital que desarrollará hasta 2026

A pocas semanas que Luiz Inácio Lula Da Silva (Lula) ganara las elecciones en Brasil y en medio del proceso de traspaso de mando con la actual gestión de Jair Bolsonaro, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovaciones (MCTI) presentó el replanteo de su Estrategia Brasileña de Transformación Digital (E-Digital) para el ciclo 2022-2026; y lo hizo a través de la ordenanza N° 6.543. Se trata de una revisión que se realiza cada cuatro años, según lo prevé el Decreto nº 9.319/2018; y que se esperaba conocer en julio pero que llega casi a fin de año para recordar a su edición anterior cuando el entonces primer mandatario Michel Temer dejaba los lineamientos que ejercería su sucesor.

“Brasil ha avanzado en muchos frentes de la transformación digital en los últimos años. Para seguir avanzando en esa agenda, ponemos a disposición hoy la revisión de la Estrategia Digital para los próximos cuatro años”, dijo Paulo Alvim, titular del MCTI, y ejemplificó ese proceso con iniciativas como la actualización de la Ley TIC, el lanzamiento de la Estrategia Brasileña de Inteligencia Artificial (EBIA), la implementación de la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD), el lanzamiento del pago instantáneo brasileño (Pix), el aviso público para la subasta 5G y la unificación de los servicios gubernamentales en la plataforma gov.br.

A la hora de presentar la renovación del plan, la cartera dijo que “E-Digital 2022-2026 presenta un diagnóstico renovado de los desafíos a enfrentar para la transformación digital de Brasil. Además, trae nuevas acciones a implementarse en los próximos cuatro años, con el objetivo de armonizar las iniciativas del Ejecutivo Federal relacionadas con el entorno digital y aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para promover la economía y la sociedad sostenibles e inclusivas. desarrollo, con innovación, aumento de la competitividad, productividad y niveles de empleo e ingresos en el país”.

Así, la estrategia brasilera para la transformación digital pondera como unidades de abordaje a las Ciudades 4.0, al Agro 4.0, a la Salud 4.0, a la Industria 4.0 y al Turismo 4.0, pero también a la inteligencia artificial, la Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), la seguridad cibernética, las comunicaciones avanzadas y la cooperación internacional.

Inclusive, en la presentación de la E-Digital 2022-2026 -disponible aquí–  el MCTI recuerda que entre 2016 y 2021, el porcentaje de hogares brasileños con acceso a Internet pasó del 70,9 por ciento al 90 por ciento, según fue revelado en la Encuesta Nacional Continua por Muestreo Domiciliario realizada por el IBGE; un escenario que termina de pincelarse con otros dos aspectos: la cantidad de dispositivos conectados continúa creciendo a un ritmo acelerado y las ventas en línea ya superan el 20 por ciento de las ventas minoristas.

“Actualizar la Estrategia Digital es fundamental, ya que el mundo sigue y seguirá siendo transformado por Internet y las tecnologías digitales relacionadas, como el Internet de las Cosas, la Inteligencia Artificial, el análisis de grandes bases de datos (Big Data), la computación en la nube, los sistemas móviles, las redes sociales. y redes de colaboración, sistemas ciberfísicos, aprendizaje profundo, seguridad de la información, ciberseguridad, computación de alto rendimiento, computación cuántica y, más recientemente, el metaverso”, admitió la cartera.

Con todo, se trata de una actualización realizada en alianza con el Centro de Estudios y Gestión Estratégicos (CGEE), organización social tutelada por el MCTI; con integrantes del Comité Interministerial para la Transformación Digital (CITDigital) y con la participación de diversos actores de la sociedad “organismos públicos, academia, sector privado, que estén relacionados con el tema de la transformación digital”, dice la cartera en su presentación y admite que para alcanzar una mirada transversal se realizaron talleres, consultas públicas y reuniones técnicas con las diversas cámaras sectoriales (industria, agro, ciudades, salud y turismo).

Tal como lo identificó Teletime, en torno a infraestructura y acceso, se elaboraron 11 propuestas vinculadas a las telecomunicaciones que van desde el fortalecimiento de los pequeños proveedores y de los proveedores regionales de servicios, como también el facilitarles el acceso a las infraestructuras de red; la ampliación de alcance del programa Wi-Fi Brasil o la posibilidad de recurrir al Fust, como insumo de financiamiento para achicar la brecha digital en zonas urbanas, rurales y remotas.

Además, propiciar asociaciones público-privadas que fomenten el despliegue de redes, mejorar la calidad de conectividad de las zonas mal servidas con la provisión de redes de alta velocidad o servicios satelitales; monitorear el despliegue de 5G y el cumplimiento de las metas previstas, pero también promover la compartición de infraestructura y facilitar los permisos para la instalación de, por ejemplo, antenas.

En ese listado, además, se prevé promover el despliegue de redes seguras que posibiliten la integración con los otros sectores (por ejemplo, de salud y de educación) como también estimular la implementación de redes privadas 5G en diversos segmentos verticales.

Si se habla de redes privadas 5G, cabe recordar que hace horas Siemens se erigió como la primera empresa que obtuvo una licencia del regulador para operar en 5G industrial privado, y significó una gran noticia para el sector, ávido de casos de negocio concretos. También es oportuno citar ciertas líneas generales, que indican que el país  ya posee más de 2,2 millones de clientes  5G Standalone (SA) y crece, mientras que el negocio de 4G se retrae; al tiempo que más del 76 por ciento de sus instituciones educativas tienen un acceso a Internet aceptable para usos pedagógicos.

En lo que a la IA refiere, en el marco de la E-Digital 2022-2026, la Estrategia establece el estado de situación general y se propone un abordaje transversal, que cruza tres grandes temas de la IA, con formas de abordaje a legislación, regulación y uso ético, gobernanza, y aspectos internacionales, lo prevé atravesar con seis acciones estratégicas vinculadas a la calificación para el futuro digital, la fuerza de trabajo especializada, la investigación e innovación del sector emprendedor, las aplicaciones para los sectores productivos y la seguridad pública.